Invitaciones para una fiesta sensorial y tranquila
Hay peques que disfrutan su cumpleaños a lo grande y peques que lo disfrutan mejor con poco ruido, poca gente y todo previsible. Muchos niños y niñas autistas, y otros con sensibilidad sensorial, viven la fiesta clásica (música alta, globos que explotan, un corro cantando a gritos) como algo que agota, no como un regalo. Una fiesta sensorial es la misma celebración, pero hecha a su medida.
A mi ritmo es una invitación animada pensada para eso. En una sala de luces de noche, el peque alinea piedras de colores con sus cascos puestos, los tubos de burbujas se llenan de luz poco a poco y su edad se dibuja con estrellas mientras aletea de alegría. No hay destellos, sacudidas ni golpes de sonido. El vídeo no dice «autismo» ni lleva símbolos, porque la invitación la recibe toda la clase y qué contar es cosa de cada familia. Eliges al protagonista (chico o chica, piel y pelo) y pones el sitio de la fiesta.
9,90 € por cumple · impuestos incluidos
1 diseñoToca uno para verlo en movimiento
- Vídeo animado con su nombre, su edad, la fecha y el sitio
- Un enlace donde cada familia confirma niños y adultos
- Un panel que cuenta por ti
- Bote para el regalo, opcional y sin coste añadido
Ideas
Ideas para un cumple en calma
Lo que más ayuda es que el peque sepa qué va a pasar. Enséñale la invitación antes de mandarla, cuéntale quién viene y en qué orden irán las cosas, con dibujos o pictogramas si los usa. El enlace de confirmación te dice quién viene antes del día, así que puedes repasarlo con él sin sorpresas. Pocos invitados, una duración corta y un rincón de calma con cojines, una manta y sus cascos, donde pueda retirarse sin dar explicaciones, cambian mucho la tarde.
Juegos
Mejor juegos con principio y final claros que dinámicas de grupo en las que todos miran: pompas de jabón, construir una torre entre todos, una búsqueda del tesoro con pistas en dibujos o un rincón de plastilina. Que jugar al lado de otro, sin juntarse, cuente como jugar. Nadie tiene que participar en todo, y si el cumpleañero se va un rato a su rincón, la fiesta sigue.
Decoración
Luz suave y cálida mejor que fluorescentes, y nada de cañones de confeti ni globos que puedan explotar: las guirnaldas de papel, los farolillos y las luces de colores tenues decoran igual. Evita ambientadores y olores fuertes, y deja la música baja o en pausa. Si hay un tema que le apasiona, el que sea, que la decoración hable de él: es su día.
Tarta
No hace falta cantar a coro: muchas familias cantan bajito o aplauden agitando las manos en el aire, en silencio. Deja que sople cuando esté listo, o que no sople, y avisa antes de encender las velas. Elige una tarta con un sabor y una textura que ya conozca y le guste; la decoración puede ir aparte, en un plato, para quien la quiera.
Merienda
Pon en la mesa la comida que sabes que come, sin presionar para probar nada nuevo, y algo sencillo para los demás. Pregunta en la invitación por alergias. Platos separados, sin mezclas, y una botella de agua con el nombre de cada uno ayudan a que todos coman tranquilos. Una despedida corta y anunciada con tiempo cierra la fiesta sin prisas.
