Invitaciones para el primer cumpleaños

El primer cumpleaños es una fiesta rara: quien cumple no se va a acordar, pero la familia entera lleva un año esperándola. Por eso la invitación hace tanto: es lo que los abuelos reenvían, lo que la tía guarda en el móvil y, muchas veces, el primer recuerdo de la fiesta que queda. En estos diseños, un osito de peluche se despierta en su cuna de nubes y sopla una vela gigante, un prado se llena de flores con la fecha y el sitio, o Papá Noel aterriza en el jardín si el cumple cae en diciembre. Cada vídeo dura veinte segundos y lleva su nombre, la edad, el día, la hora y el sitio.

Mándala al grupo de la familia y al de los amigos con bebés. Cada casa abre el enlace y dice cuántos niños y cuántos adultos van, que aquí es lo que más cuenta: en un primer cumple suele haber más mayores que peques, y tú lo ves todo sumado en un panel.

9,90 € por cumple · impuestos incluidos

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1 año
Cualquier diseño, 9,90 € por cumple, impuestos incluidos
  • Vídeo animado con su nombre, su edad, la fecha y el sitio
  • Un enlace donde cada familia confirma niños y adultos
  • Un panel que cuenta por ti
  • Bote para el regalo, opcional y sin coste añadido
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Primer cumpleaños

Qué funciona a esta edad

Con un año, manda el reloj del bebé, no el de la fiesta. Si planeas alrededor de sus siestas y de sus comidas, llegará descansado al momento de la vela y tú podrás disfrutarlo.

Cuánto dura

Hora y media, dos horas como mucho. El mejor momento es después de la siesta larga, con tiempo para merendar algo antes: si duerme de una a tres, invita a las cuatro y media y apaga la vela antes de las seis, antes de que llegue el cansancio. Una fiesta por la mañana, después de la siesta corta, también funciona y deja la tarde libre para descansar.

Cuántos invitados

Pocos y conocidos. A esta edad, una casa llena de caras nuevas agobia: los abuelos, los tíos, los padrinos y dos o tres bebés con los que ya comparte parque o guardería son más que suficientes. Cuenta siempre a los adultos que acompañan a cada peque, porque son ellos los que comen, beben y necesitan silla.

Juegos

No hacen falta juegos con reglas, sino cosas que tocar. Una piscina de bolas pequeña o una manta en el suelo con una cesta de los tesoros: cucharas de madera, telas de colores, vasos que se apilan y botellas bien cerradas con arroz para agitar. Pompas de jabón para los mayores que miran, y música suave de fondo. Si tiene hermanos, dales una tarea: repartir los globos o ayudar a soplar la vela.

Merienda

Dos mesas: una para los adultos y otra pensada para los bebés. En la de ellos, fruta blanda en trozos, pan, queso tierno y palitos de verdura cocida; las uvas, los tomates cherry y las salchichas, cortados en cuartos a lo largo, y nada de frutos secos enteros ni de miel antes de los doce meses. Si quieres la foto de la tarta, prepara una pequeña solo para él, de plátano o de zanahoria y poco azúcar, y deja que la toque con las manos. La tarta de verdad, para los mayores.

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