Invitaciones para una fiesta de pijamas de cumpleaños
La primera fiesta de pijamas suele llegar a partir de los siete u ocho años, cuando dormir fuera de casa ya no da miedo y pasa a ser lo mejor del curso. En esta invitación la noche empieza en cuanto se pulsa el vídeo: se encienden las lucecitas de la habitación, estalla una guerra de almohadas que acaba en lluvia de plumas y aparecen su nombre y su edad. Después, cada amigo enciende su linterna y el haz ilumina, una a una, las notas de la pared con el día, la hora y el sitio, antes de que todos salten de alegría para el selfi final.
Eliges al protagonista: chico o chica, su tono de piel y su pelo. Como en una fiesta de pijamas importa saber quién se queda a dormir, el enlace de confirmación te ahorra los mensajes sueltos: cada familia dice cuántos niños van y tú lo tienes contado en el panel.
9,90 € por cumple · impuestos incluidos
2 diseñosToca uno para verlo en movimiento
- Vídeo animado con su nombre, su edad, la fecha y el sitio
- Un enlace donde cada familia confirma niños y adultos
- Un panel que cuenta por ti
- Bote para el regalo, opcional y sin coste añadido
Ideas
Ideas para un cumple en pijama
Una fiesta de pijamas sale bien con pocos invitados, un horario claro y un plan para cuando se apaguen las luces. Pon en la invitación a qué hora se recoge a los peques al día siguiente y pide que cada uno traiga su saco o su almohada.
Juegos
Al llegar, todos se ponen el pijama y empieza el concurso de almohadas decoradas con rotuladores para tela. Luego, cine en el salón con una película elegida por votación y entradas de papel que el propio peque reparte en la puerta. Cuando se apagan las luces, cuentos con linterna, sombras chinescas en la pared y un juego de adivinar canciones tarareando, que acaba siempre en risas.
Decoración
Una tienda de sábanas sujeta con pinzas entre dos sillas, colchonetas en el suelo y muchos cojines. Guirnaldas de luces cálidas en el techo, estrellas que brillan en la oscuridad y un cartel en la puerta de la habitación con su nombre y «Prohibido dormirse antes de medianoche». Una bolsita con antifaz y calcetines gordos en cada colchón hace de detalle de bienvenida.
Tarta
Un bizcocho rectangular decorado como una cama, con una manta de fondant y varias cabecitas de galleta asomando por arriba. O una tarta de chocolate más sencilla con velas que brillan en la oscuridad, para cantar el cumpleaños con las luces apagadas.
Merienda
Cena de pizzas pequeñas que cada uno monta a su gusto, palomitas para la película y una barra de chocolate caliente con nubes. Por la mañana, tortitas con fruta y sirope, zumo y leche, antes de que lleguen las familias a recoger. Deja agua a mano por la noche: entre risas, todos acaban teniendo sed.

