Invitación de cumpleaños de dinosaurios: Cazafósiles
Un vídeo animado de 20 segundos, con música, su nombre y su edad, para mandar al grupo de WhatsApp. Las familias confirman en un enlace cuántos niños y adultos van, y tú lo ves sumado.

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Un vídeo animado de 20 segundos, con música, su nombre y su edad, para mandar al grupo de WhatsApp. Las familias confirman en un enlace cuántos niños y adultos van, y tú lo ves sumado.
Qué pasa en el vídeo
Una cantera ocre al sol de la tarde, con paredes de capas de roca de colores, polvo suspendido y el calor ondulando al fondo. El peque entra con casco de explorador, chaleco de bolsillos, mochila y pincel, se arrodilla junto a una losa marcada con cordel y cepilla la arena a compás hasta que asoma el contorno de algo muy grande.
Sale su nombre, sopla la arena y cae el confeti. La roca se agrieta, salta en lascas y deja al descubierto una huella fósil gigante, de cuatro uñas, con su edad tallada dentro y un brillo dorado recorriéndola; el peque se lleva las manos a la cara. Entonces tiembla el suelo: los huesos salen de la arena, vuelan girando (alguno pasa rozando la cámara) y encajan en cadena, de las patas al cráneo, hasta formar un esqueleto enorme con la pata trasera justo encima de la huella. Se sacude el polvo como un perro, baja la cabeza con los ojos encendidos y le suelta un rugido tan cariñoso que al peque le sale volando el casco; lo atrapa en el aire y el dinosaurio le guiña un ojo.
Tumbado y enroscado a su alrededor, el esqueleto mira con él la fecha, la hora y el sitio de la fiesta, que entran como etiquetas de museo; el peque sella una en su caja de campo con cada dato. Luego un coletazo le tira el casco, un toque de hocico se lo vuelve a encasquetar y, cuando el peque le acaricia el morro, el gigante cierra los ojos de gusto. Para terminar, lo lanza por los aires, lo recoge a lomos y camina hacia la cámara con un rugido de alegría mientras el peque levanta los brazos.
Al cazafósiles lo eliges tú: chico o chica, con el tono de piel y el color de pelo que tenga quien cumple, debajo del casco de explorador.
La música
Aventura al galope en compás de doce por ocho, con marimba, un xilófono que suena a huesos, contrabajo punteado y tambores de madera. Cada hueso que encaja es una nota de una escala que sube hasta completar el esqueleto, y alrededor se oyen la grava, el «frsh-frsh» del pincel, la piedra que cruje, el retumbo del suelo, los rugidos amables con eco y los botes del casco.
Con tus datos salen su nombre, su edad, la fecha, la hora y el sitio. El resto del vídeo es igual para todos.
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